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El Bitcoin llevó a algunos a hipotecar sus casas para comprar la moneda

El Bitcoin llevó a algunos a hipotecar sus casas para comprar la moneda

Es una posibilidad que en el futuro los medios hagan eco de cientos de casos de personas que lo perdieron todo por lo que un día fue el no va más: el bitcoin. O quizás no, el tiempo pondrá en su sitio el valor de la moneda y los límites a los que algunos están llegando en su apuesta a todo o nada.

Al parecer, muchas personas están hipotecando sus propias casas para comprar bitcoin, y eso, no hace falta ser un genio para adivinarlo, es un riesgo demasiado alto por una moneda que lo expertos califican como altamente volátil. De hecho, y teniendo en cuenta la avalancha de personas que se están lanzando a comprar bitcoins como si se tratara de una moda más, se recomienda mantenerse lo más alejado posible de ella, a menos que se tenga dinero de sobra para gastar.

Dicho esto, el presidente de la Asociación Norteamericana de Administradores de Valores, Joseph Borg, ha avisado de una peligrosa tendencia cuyos efectos podrían ser catastróficos para familias enteras. Un grupo de aspirantes a inversionistas están yendo tan lejos como para tomar hipotecas de sus hogares para comprar la moneda, mientras que otros están acumulando ceros en sus tarjetas de crédito y recurriendo a líneas de crédito. Según Borg:

La moneda está en la fase “obsesiva” con un gran frenesí en torno a ella. Pero aunque el lanzamiento del futuro primer intercambio de bitcoin de Estados Unidos está arrastrando a la corriente principal financiera, eso no significa que vaya a durar. La moneda aún no está regulada y los reguladores luchan por mantenerse al día con la innovación de la tecnología, todavía estamos educándonos.

Lo estamos viendo desde un punto de vista de transmisión de dinero, pero eso no cubre todo el espacio de bitcoin. Hipotecas de familias, tarjetas de crédito… Esto no es algo en lo que un hombre que gana 100.000 dólares al año, que tiene una hipoteca y dos hijos en la universidad, debería invertir.

Lo cierto es que el futuro de la propia moneda sigue siendo una incógnita. Como explicaba el propio Borg, la criptomoneda llegó para quedarse, el Blockchain (la tecnología que la sustenta) también, pero no se sabe si lo harán con el Bitcoin, o si esta será capaz de sobrevivir al interés especulativo que está viviendo. De caer, detrás irían todo ese número de personas que han querido engancharse, quizás tarde, y a cualquier precio.