Todas las aplicaciones quieren tus datos

Cada vez tenemos menos tiempo para todo. El trabajo ocupa una gran parte de nuestro día y salir a ligar o conocer a gente nueva resulta imposible. Por eso, las aplicaciones como Tinder parecen una salvación. Ya es posible encontrar el amor de tu vida viendo fotos y seleccionando o descartando desplazando el dedo hacia la izquierda o a la derecha. Bueno, quizá esto no sea del todo cierto… Alerta, spoiler: Tinder no quiere que encuentres el amor verdadero, todas las aplicaciones quieren tus datos.

Hacer swipe es una acción que puedes realizar en el metro, sentado en el baño o mientras cocinas. Todo parece maravilloso, pero ¿cuál es el verdadero truco? Al crear una cuenta, otorgas a Tinder una licencia mundial, transferible y el permiso para almacenar, copiar, mostrar, modificar, publicar y distribuir información que nos autorices para acceder a Facebook, así como cualquier información que publiques o pongas a disposición en el Servicio o transmitas a otros usuarios.

El párrafo anterior son solo algunos de los derechos que le otorgas a la app cuando te registras. Y esto no ocurre solo con Tinder, todas las aplicaciones quieren tus datos y cuanta más información les des mejor que mejor.

Si quieres evitarlo, no te sobreexpongas

Como bien decía la app de citas, cedes tus imágenes, tanto las subidas como las compartidas en chats privados. Y así sucede también en Instagram, Facebook, Snapchat, Wallapop y un largo etc. Si darles tus datos a las aplicaciones no te hace demasiada gracia tienes dos opciones: no abrir una cuenta en ellas (algo drástico) o mantener un control de lo que subes y compartes (algo menos radical).

Hasta abril de 2018, cuando Facebook se vio obligado a renovar su política de datos, la red social podía seguir obteniendo tus datos a través de terceros, aunque no tuvieras una cuenta abierta. Los anunciantes, que emplearan las herramientas de Facebook para fines empresariales, les proporcionaban información tanto sobre tus actividades fuera de la app como dentro de ella.

Las fugas de información han estado a la orden del día desde hace unos años, por lo que es difícil afirmar que ahora nuestros datos están ahora más seguros, a pesar de que muchas aplicaciones hayan hecho cambios en sus políticas. Dicho de otra manera: sabemos lo que entra en la red, pero nunca lo que va a salir de allí, porque una vez que cedemos los derechos de uso de todo lo que compartimos ya no somos dueños de ello.

Empresas como Telefónica ponen a disposición de pymes y grandes compañías servicios de ciberseguridad, tanto para proteger sus datos como los de sus clientes. Si quieres saber más sobre Eleven Paths, la unidad global de ciberseguridad del Grupo Telefónica, puedes visitar su página web.
Fuente: blogthinkbig.com
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