La ciberseguridad es un factor fundamental en el comercio electrónico

A más de un año de la llegada del covid-19 al continente americano, el impacto que ha tenido en la economía ha sido considerable, en particular en el segmento retail, debido al cierre de sucursales de diversas cadenas durante un largo periodo del 2020 y parte del 2021. Solo en Colombia, durante diciembre de 2020, las ventas del comercio minorista disminuyeron 2,8% frente a las registradas en el mismo mes del 2019.

Pese a ello, este escenario requirió un rápido movimiento dirigido a fortalecer el e-commerce; pues, según la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, el comercio electrónico, durante el 2020, tuvo un incremento del 11% semanal en los momentos más críticos de la pandemia; y para el 2021, se espera un crecimiento anual del 16%. Esta adopción del e-commerce benefició a la mayoría de empresas, pero al mismo tiempo trajo varios desafíos:

  • La implementación de un entorno híbrido con infraestructura propia y en la nube para escalar según las necesidades.
  • El que es quizá el más importante: la ciberseguridad, tanto de la propia infraestructura, como de las redes y los usuarios.

En el primer caso, no solo se trata de pensar en la infraestructura propia y cómo protegerla, sino también, en contemplar la disminución de riesgos en aquello que no controlamos por completo y que es provista por un tercero en la nube. En ambos escenarios, lo que más valor tiene son los datos, tanto de los clientes como de los proveedores, inventarios, créditos, formas de pago, historial de compras, gustos y preferencias, información de programas de fidelización, nómina, etc; y que tan solo una mínima brecha podría costar la continuidad del negocio.

Para la firma internacional, Ernst & Young, todo esto representa un volumen de información (Big Data) que puede ser utilizado, no solo para violentar a los usuarios, sino también los sistemas de la empresa. En este contexto, en el que el sector retail tiende a orientarse hacia el comercio electrónico, surge otra amenaza: software con códigos vulnerables, que vienen siendo utilizados para introducir códigos fraudulentos en los procesos de pago con tarjeta de crédito en páginas web. Si bien, esto perjudica a los consumidores de manera directa, la empresa ve afectada su reputación, procesos y su continuidad en el mercado.

Para disminuir estos riesgos es necesario contratar o subcontratar personal capacitado en ciberseguridad. De acuerdo con EY, en su última encuesta global de seguridad de la información, solo 36% de las organizaciones la toma en cuenta en sus nuevas iniciativas de negocio, mientras que 20% de los directivos están muy seguros de que las medidas de mitigación de riesgos que han establecido los pueden proteger de ciberataques a gran escala.

Con esta información, se evidencia que ninguna empresa es inmune a sufrir algún ciberataque, particularmente de ransomware o ataques encriptados, por lo que resulta indispensable contar son soluciones que los protejan de intrusiones en tiempo real, como los firewalls de siguiente generación, que cuenten con el servicio de Capture Advanced Threat Protection, el cual permite analizar los archivos sospechosos antes de que puedan entrar a la red.

Implantar una infraestructura de seguridad confiable ayudará a, los comercios electrónicos, cumplir con las necesidades que demandarán sus clientes luego de la pandemia, brindando experiencias de compra que los ayuden a alcanzar sus metas de crecimiento para lo que resta del 2021.

*Fuente: América-retail

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